Resumen:
El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición neurobiológica que impacta significativamente la comunicación, interacción social y conducta de los niños, generando desafíos para su inclusión y bienestar. Esta investigación analizó los efectos de la terapia cognitivo-conductual (TCC), incluyendo el Análisis Conductual Aplicado (ABA), en el desarrollo de habilidades sociales, comunicativas y adaptativas en niños con TEA. El objetivo general fue evaluar el impacto de estas intervenciones en áreas específicas del neurodesarrollo, considerando la variabilidad de los síntomas. Se realizó una revisión sistemática de literatura publicada entre 2019 y 2023, siguiendo el modelo PRISMA, con búsquedas en bases de datos como PubMed, SciELO y Redalyc. Se seleccionaron 30 artículos que cumplían criterios de inclusión, como enfoque en TCC, población infantil y metodología experimental cuantitativa. Los resultados muestran que la TCC y el ABA son efectivos para mejorar habilidades sociales (contacto visual, reciprocidad), reducir conductas disruptivas y promover la comunicación funcional. La personalización de las intervenciones y la integración de familias, mediante estrategias como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), potenciaron los resultados, reduciendo el estrés familiar y mejorando las interacciones niño-padre. Además, se demostró la viabilidad de adaptar estas intervenciones a entornos no clínicos, como escuelas, y formatos remotos mediante teleterapia. Las limitaciones incluyen el tamaño reducido de la muestra y la duración de las intervenciones, lo que sugiere la necesidad de estudios longitudinales. En conclusión, la TCC y el ABA son herramientas valiosas para el tratamiento del TEA, especialmente cuando se personalizan y se involucra el entorno psicosocial del niño, promoviendo su inclusión y calidad de vida.