Resumen:
El presente estudio busca comprender la violencia contra la mujer como una problemática social que afecta a mujeres de diferentes contextos. Según la Organización de las Naciones Unidas (2022), esta situación está relacionada con relaciones de poder históricamente desiguales entre hombres y mujeres. La violencia puede manifestarse de forma física, psicológica, sexual o económica, generando profundas consecuencias en la vida de las mujeres. En este contexto, el cuerpo adquiere un papel central, ya que representa un espacio de experiencia y significado. Como señala Marcela Lagarde (2005), el cuerpo femenino se convierte en un territorio atravesado por relaciones de poder. Estas experiencias influyen en la manera en que las mujeres perciben su propio cuerpo. Además, en contextos rurales, el cuerpo también constituye una herramienta de trabajo y supervivencia.