Resumen:
La higiene de manos es una medida esencial para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas. Las prácticas efectivas de lavado de manos reducen significativamente la transmisión de patógenos responsables de afecciones como la diarrea, las infecciones respiratorias y otras enfermedades contagiosas. Sin embargo, el método tradicional de lavado de manos consume una cantidad considerable de agua, lo que representa un desafío en regiones con escasez hídrica. En Colombia, esta problemática se agrava por factores de salud pública y limitaciones en los recursos hídricos, lo que subraya la necesidad de soluciones innovadoras que aborden tanto la higiene como el uso sostenible del agua. El país enfrenta desafíos sanitarios importantes debido a prácticas inadecuadas de higiene de manos. La prevalencia de enfermedades asociadas a una higiene deficiente contribuye a altas tasas de morbilidad y mortalidad, especialmente entre los niños. Según el Instituto Nacional de Salud [1], enfermedades como la diarrea y las infecciones respiratorias figuran entre las principales causas de enfermedad y muerte en Colombia. Al mismo tiempo, la escasez de agua es una preocupación urgente, agravada por fenómenos climáticos como El Niño y por limitaciones infraestructurales que restringen el acceso al agua potable en diversas regiones [2]. La combinación de estos problemas sanitarios y medioambientales exige el desarrollo de sistemas que promuevan una higiene de manos efectiva mientras conservan los recursos hídricos