Resumen:
El cacao (Theobroma cacao L.) ha sido históricamente uno de los cultivos más importantes de las regiones tropicales, no solo por su valor económico, sino también por su impacto cultural y social (Arvelo Sánchez et al., 2017). Sin embargo, la industria cacaotera se ha enfocado principalmente en el aprovechamiento de la semilla para la elaboración de productos derivados del cacao, dejando de lado otras partes del fruto que también pueden presentar potencial de aprovechamiento. Según Estella (2013), entre el 70 % y el 90 % de los subproductos generados durante el procesamiento del chocolate son desechados. Entre estos subproductos se encuentra el mucílago, una sustancia gelatinosa que rodea las semillas de cacao y que tradicionalmente ha sido considerada un residuo, a pesar de su potencial para ser aprovechado y transformado en productos con valor agregado.